Pérdida gestacional: El duelo silenciado

Todos empatizamos cuando alguien sufre una pérdida. Todos sabemos el dolor que se siente cuando alguien pierde a un ser querido. Todos sabemos que esa persona necesitará su tiempo, su espacio y sobre todo, el apoyo de su entorno más cercano. Sin embargo, hay un tipo de duelo que muchas veces pasa desapercibido, un duelo que es probable que alguien cercano a ti haya vivido y tú ni siquiera te hayas enterado; El duelo gestacional.

Pérdidas gestacionales

El duelo gestacional es aquel que se vive cuando se interrumpe la gestación y el bebé fallece. Dentro de la muerte gestacional, distinguimos 2 tipos de pérdidas; el aborto y la muerte fetal.

Se habla de aborto cuando la pérdida del bebé se da antes de las 20 semanas de gestación  y/o cuando el peso del embrión o feto es menor de 500 gramos, y se habla de muerte fetal cuando el tiempo de gestación supera las 20 semanas y/o cuando el bebé supera los 500 gramos de peso.

La cautela del primer trimestre

Tanto sí eres madre/padre como si no, seguro que eres conocedor de la costumbre que tenemos sobre cuándo es conveniente comunicar la noticia de un embarazo a nuestro entorno. Sabemos que los primeros meses de gestación pueden conllevar complicaciones y que hay mayor riesgo de abortos espontáneos, por ese motivo nos han enseñado a que es mejor no gritar a los cuatro vientos que estás en estado de buena esperanza hasta no superar el primer trimestre. Pero, ¿por qué realmente no podemos dar la feliz noticia? Muy fácil, porque en caso de que sufras un aborto, nadie lo sabrá, y por algún motivo alguien (mal)pensó que así se minimizan los daños. Nada más lejos de la realidad.

Desde el mismo momento que una pareja decide buscar un bebé, empieza un proyecto, una ilusión, un vínculo. Empiezan a imaginarlo, a pensar nombres, piensan qué cosas harán con él/ella, cómo se organizaran, etc.  Es decir, empiezan a gestar a nivel emocional a su hija o hijo. La madre se siente madre desde que ve el test de embarazo positivo, sabe que tiene una vida dentro que depende de ella, de su cuidado, de su protección, de su salud. No debe comer determinados alimentos para proteger al bebé, debe adaptar su rutina por el bebé, evitar sobresfuerzos y condiciones estresantes, debe alimentarse de forma adecuada para que crezca un bebé fuerte y sano. ¿A caso no es lo que hace cualquier madre?

 El duelo gestacional

Como bien sabemos, el duelo es el proceso que vivimos tras una pérdida significativa. Cuando una pareja sufre un aborto, también vive un duelo, pero por sus características, encontramos muchas diferencias a la hora de afrontar este tipo de pérdidas.

El duelo gestacional es en muchas ocasiones  ignorado, minimizado y desautorizado. Si tenemos en cuenta lo comentado anteriormente, habrá muchas personas del entorno de los doliente que ni siquiera sepan lo que te está ocurriendo, y algunos de los que sí lo saben tienden a tener conductas poco apropiadas para la persona que lo sufre. Muchas personas (pensemos que con toda su buena fe) presionan para una temprana recuperación emocional de la mujer, diciendo que no pasa nada, que ya tendrá otro (¿te imaginas decirle esta frase a una madre que ha perdido a su hijo en otras circunstancias?), y no toleran bien que el dolor se prolongue, puesto que si no ha nacido ni lo has conocido, no es “para tanto”.

Frases que nunca debes decir a una persona que ha sufrido un aborto

A continuación, he recogido las frases que me consta que son comúnmente utilizadas en estos casos y que jamás debes decir:

  • Tranquila, eres joven y ya tendrás más
  • Mejor ahora que estabas de pocos meses
  • Todo ocurre por algo/es porque no tenía que nacer
  • Bueno, ya está, ya ha pasado, ahora tienes que olvidar y pasar página

Entonces, ¿Cómo podemos ayudar?

Si no sabes qué decir, mejor no digas nada. Creo que es el consejo más útil que te puedo dar.

Lo único que necesita esa persona es que le validen su dolor, entender que sí que ha perdido un hijo, que pueden venir otros, pero no será este. Respeta su tiempo, su duelo. Que sienta que estás a su lado, que puedes ayudarle cuando lo necesite, que vas a comprender sus necesidades y sus dificultades, que no hay prisa. Sólo la propia mujer que ha sufrido el aborto, sabrá cuando es el momento de empezar a mirar hacia adelante, mientras tanto, el resto sólo podemos decir un “lo siento”, darle un abrazo y algo de tiempo.

Si algún miembro de la pareja o ambos se ven estancados y el dolor interfiere demasiado en su día a día, es conveniente pedir ayuda a un profesional que les acompañe en este proceso.  Si tienes cualquier duda o puedo ayudarte en algo, no dudes en contactar conmigo.

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